Altamar


Memo me platicaba como era Alemania, porque estaba estudiando en Alemania.

Yo hacía el viaje con mi hermano y mi papá, para ir a visitarlo, y de repente comenzaba a ver los lugares que el me había descrito antes. Era un lugar con mucha agua y roca mojada, y escalones y un lago, una especia de canal grande del lado derecho. La vista era impresionante!!

Curiosamente, a mi se me había olvidad o mi camara, y cuando me daba cuenta me daba de topes, pero mi hermano llevaba la suya y de vez en vez se la pedía para hacer alguna foto.

De repente algo a lo lejos se movía en el agua, algo grande, rojo, y se veía enojado! Era un dragón! Pero estaba tapado el canal en una parte y no podía moverse a gusto. De repente no se como el canal se destapaba, y entonces comenzaba a nadar de un lado a otro rapidisimo, y salpicando y haciendo ruidos estruendosos. Yo tenia mucho miedo.

Alcanzaba a ver a uno de los que estábamos ahi arriba de una roca y se detenía, acercaba la cola que era como de pez, y pensaba que nos iba a arrojar a todos al agua. Memo ya estaba conmigo y yo lo abrazaba fuertisimo porque estaba en pánico. De repente el dragón se volteaba y se asomaba y su cabeza era enooorme. Nos olisqueaba y yo estiraba mi mano, Memo me decía que intentara tocarlo… lo hacia y de repente era como estar acariciando un caballote. Se sentia suave y era amigable. Se quedaba un rato jugando con nosotros y luego regresaba al agua a nadar. En eso llegaba por el otro lado un dragón mas grande, pero azul y parecía enojado… llegaba furioso a donde estábamos pero de repente su expresión cambiaba cuando se daba cuenta de que oliamos al otro dragón, que resultaba ser su hijo. Entonces se detenia, no nos hacia nada, se volteaba y se iba con el otro dragón rojo.

Nosotros seguiamos nuestro camino y llegábamos como al final de ese rio o lago o algo asi, Memo me decía ¿Quieres irte en la moto? Yo le decia que si, me subia detrás, lo abrazaba fuerte y comenzaba a andar…

Bueno, pues de nuevo el inconsciente delatandome.

Mi primer sueño de este año refleja completamente uno de mis más grandes sueños para el 2008: tener mi propia casa.

Soñé que buscaba casa, y por alguna razón llegaba a aquella casa de mi infancia, cuando todavía no nos llebava mi madre a vivir al pueblo, la casa de Tlalpan, la privada, y cuando nos mostraban cual era la que estaba en venta, era justamente la neumero 9, la casa en la que comenzaron su vida de casados mis padres. Reconocía cada rincón de la casa, aunque había cambiado. Había un par de muros nuevos y otros que ya no estaban, pero podía decir uno a uno los detalles que faltaban o estaban de mas.

Después, estábamos en una mueblería, mi chango y yo, eligiendo unos cuántos muebles. Sillones para la compu, jaja, recibidores y camas grandotas!! Y quien sabe que tienda era porque encontrábamos una cama grandotota que incluía base y colchón, en 3mil pesos 😛

Ayer fuios a una reunión de cumpleaños. Bueno, pues soñé que en esa reunión de cumpleaños, me tomaba media caguama. Y me hacía muchísisisimo daño!!

De camino a mi casa veía cosas raras, y no paraba de vomitar. Mi changuito me iba cuidando. Veía lineas en el camino. Lineas delgadas y negras que iban formando figuras y diciéndome cosas. Duérmete. Algo tenía esa cerveza. Ya casi llegas. Esta es tu cama. Pero me seguía sintiendo terrible y vomitando todo. Después de ahi ya estábamos en otro lugar, y me sentía bien. Era como una competencia y daban refrescos en lata, pero yo noquería tomar nada porque me daba miedo. Al regresar a mi casa mi recámara estaba hecha un desastre, todas las cobijas sucias y olía a rayos. Me ponía a limpiar, quitaba todas las cobijas para lavarlas y cambiarlas.

Que mal se sentía!!!

Andaba con Memo en una granja, un espacio grande, donde se suponía qe habría una exhibición de perros. Y mi chango quería un perrito. De repente me decía que quería un pastor alemán (jeje, creo que se me quedó la imagen del perrito que vimos en el café), y entonces el encargado del lugar le decía a otro: Quieren pastores!!

Y asi de volón, iban amarrando en una filita a todos los pastores que había, pero eran muchísimos! y todos eran iguales. Yo solo volteaba y le decía a mi chango: creo que va a ser una decisión difícil. Y nos reíamos los dos.

Ultimamente he recordado pocos detalles de mis sueños, pero me gusta porque significa que he estado durmiendo bien a pesar de los problemas. Me siento tranquila, confío, confío mucho. Y aunque me he dormido tarde y con mucho frío, he dormido profundo.

De el de anoche recuerdo lacasa llena de gente. Estaban aqui mis tíos y me acuerdo bien de Los de Coatza. Y luego, me iba a clases. Llegaba a una donde el maestro me regañaba porque me decía que había faltado a dos clases  seguidas, y yo le pedía disculpas y le decía que esas dos clases habían coincidido con un asunto pendiente, las audiencias de la conamed, y por eso no había podido llegar. Entonces me decía que no había problema y me integraba a uno de los equipos que se habían formado para trabajar un proyecto.

De ahi no recuerdo nada más, y luego, Estaba con mis amigos e ibamos correindo para llegar a un lugar donde había un juego muy divertido. Era como un inflable grandote donde ponías unas moneditas en una ranura para pagar la ronda primero, y luego ponías tu apuesta. Y el chiste era que, sin dejar de brincar y por parejas, debías atinarle a unos chipotitos que estaban a cada lado, y había como varias modalidades, una era con los pies, al brincar, y otra era con una pelotita que tenías que rbotar en el cuerpo de tu compañero y hacer que pegara en el chipotito después :P.

Mi chango y yo nos divertíamos mucho! Y optábamos por brincarle sin la pelota. Pero de repente no nos poníamos de acuerdo y chocábamos en el aire cayendo de espaldas juntos y botados de la risa. Al final lográbamos juntar una buena cantidad de puntos que tenían que intentar superar la pareja siguiente, que eran Nancy y Shuck. Ellos se ponían a jugar con la pelota y yo me ponía a tomar fotos.

El lugar era como un campus grande de una escuela, había un edificio con un salón grande en la planta baja, y al frente una alberca. Hacía frío.

Montábamos una especie de galería de fotos de escalada. Quien quisiera podía llevar sus fotos y las poníamos en las paredes. Había gavetas con cajones y algunas cosas de comida para vender. Cobrábamos 5 pesos por ver las fotos. En las gavetas estaba nuestra ropa, las mochilas, como si poco a poco ese lugar se estuviera convirtiendo en nuestra casa…

Llegaban tu ma, tu abue y tu hermana. Yo llevaba días sin verte, no sabía dónde estabas y aunque te buscaba en la galería habías dejado encargados para todo, cobrar, vender, y quienes habían organizado un concurso con las fotos.

Una niña llegaba corriendo, “Guillermo ganó el primer lugar” me decía. Yo estaba paseando con tu familia. Hacía más frío. Llegábamos a la alberca de enfrente y buscábamos pedacitos de sol. Platicábamos un rato, pensábamos en los posibles lugares dónde encontrarte, y me decían cosas que me hacían sentir mejor. Había algunas personas nadando en el agua fría, yo pensaba que iban a congelarse.

De repente, yo les decía que iba a ver si estaba tu mochila en la galería. Llegaba y todos me veían raro, sabían quien era pero me veían raro. Buscaba en las gavetas, en los cajones, encontraba ropa tuya y mía, pants, y de repente encontraba tu mochila con tus llaves, entonces sigue por aqui, pensaba.

La misma niña llegaba diciéndome que ahi venías. Yo me moría de nervios, me temblaban las manos, pero deseaba inmensamente verte. Llegabas y empezabas a preguntar como habían ido las cosas, yo me acercaba poco a poco. Me veías, me acercaba y me recibías con un beso en mis labios. Acariciaba tu cabello, limpiaba un poco tus ojitos. Sonreías y me decías: me duele el estómago, otra vez cené pan.